Reza una antigua máxima de la física "la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma" que hace años se adapto a "el fascismo ni se crea ni se destruye, sólo se transmite". Que queríamos (y queremos) decir con esto? Fácil... que dentro de la sociedad, y en concreto dentro del grupo que lo enunciamos, cuando alguien tiene un día más tolerante hay otro que lo tiene mas fascistoide. Pues bien, hoy algún nazi se ha debido amanecer comiendo flores, porque si no no le veo explicación al tema.
9:15 de la mañana, estación de Nuevos Ministerios, esperando al metro, cuando me empuja lateralmente una panchita esférica de 1.40 de diámetro. Para que me empuja? Pues para estar la primera en la puerta para entrar al vagón. Que le pasa? Básicamente dos cosas, la primera y mejor para ella, que no cae a la vía ante la rápida sucesión de castigos que puedo sufrir por "asesinato" y segunda, que una panchita esférica de 1.40 de diámetro no mueve al animal que aquí escribe, con lo que no entra por delante de mi al vagón.
9:20 de la mañana, llega el metro (si, ese que vuela) y cuando entro me encuentro a un panchito colgado de dos barras bloqueandome el paso. Va a ser verdad que descendemos del mono, y este en primera línea evolutiva vaya... Le toco el brazo y le digo "permites?" a lo que se me queda mirando con cara de lelo (supongo que Darwin lo podría explicar mejor que yo) y le tengo que decir "déjame pasar" con cara de mala hostia para que lo entienda. Aprovechando que había descolgado al mono, cinco o seis pasajeros entran tras de mi al hueco recién liberado.
Por qué la mayor parte de los roces que tengo en el metro son con panchitos? No es tan difícil entender como funcione aunque en tu país de origen no existan estos adelantos del hombre blanco. Coño, que en Murcia no hay y mi prim0 no parece un jodido chimpancé ni empuja a la gente cuando monta en él.
Encima alguno me acusará de racista o de xenofobo. Al respecto debo decir dos cosas. La primera, que como diría el gran Javier Clemente "Yo soy racista de tontos", y la segunda, que no se que "corrección política" hace definir xenofobia como "Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros" cuando proviene de "miedo al extranjero".
En conclusión, que sí, que soy un racista de tontos e inadaptados y no tengo ningún miedo a los extranjeros, aunque ciertos especímenes si me produzcan verdadero asco.
Por cierto, para mejorar mis sensaciones, según llego al curro me encuentro que el "Centro Hispano Ecuatoriano" de la Comunidad de Madrid tiene horario de verano para agosto, mientras que a mi me cierran todas las piscinas cubiertas municipales... manda huevos señores, manda huevos... que de momento a la piscina también dejamos pasar panchitos...
lunes 23 de julio de 2007
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